Doña Rosita la Soltera 

 

 

 

 


Un nuevo final para Doña Rosita

 

El día de la fiesta llegó, era un hermoso día soleado y no muy caluroso. La gente comenzó a llegar a media tarde a la plaza y allí, rodeados de jardines de preciosos colores y de exquisitos manjares para saborear, se aproximaba la hora de la verbena y todo parecía ir sobre ruedas. Pero la sorpresa fue cuando apareció Rosita con un precioso vestido que iluminaba a la vez que andaba sobre sus preciosos pies de hada. Aquella noche fue inolvidable para ella, era la princesa de la noche y todos los jóvenes la miraban con la boca abierta.

         Pero lo que nadie esperaba era que el primo de ésta apareció en aquella fiesta, con cara de tonto,  vestía un traje de capitán de barco, delante de toda la multitud subió al escenario y le pidió la mano a sus tíos. A partir de aquel día le juró amor eterno y le prometió que jamás se alejaría más de 100 metros de ella, jamás, y le pidió que le acompañara en su barco para poder viajar con ella a lo largo y ancho de todos los mares. Quién lo iba a decir, que aquel joven volviera junto a Rosita, quizá él también sentía lo mismo por ella, quizás no; una cosa está clara, el amor mueve el mundo.

   

Opinión Personal

 

Me ha parecido una estupenda novela, el amor muchas veces suele ser ciego y no nos deja ver lo que en realidad ocurre, a algunas personas por lo menos. El hecho de querer a una persona que en realidad lo único que hace es crear falsas esperanzas, puede hacer que más de alguno y alguna  pierda la razón. A pesar de que las personas que te rodean te digan lo contrario y te muestren la realidad de las cosas, te llega a cegar de tal forma que... sin darte cuenta, amas algo que quizás nunca vuelvas a ver.

 

Autor: Asier García