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UN NUEVO
FINAL PARA DOÑA ROSITA Tras
la conversación entre la Tía y el Ama hacen todo lo posible para acercar a
Rosita y al Librero. A pesar de que Rosita durante tiempo estuvo
encerrada en sí misma, no había dejado de practicar su mayor afición, la
lectura, la cual surge gracias a la Tía y el Ama, que todas las semanas le
regalaban un libro desde su dieciocho
cumpleaños. Poco a poco su afición a la lectura dará lugar a que se vayan
conociendo Rosita y el Librero, y ésta irá olvidando a su primo surgiendo un cariño para Rosita y un amor
para el librero.
Rosita está casada los años han
ido pasando y todo a su alrededor ha ido cambiando. Ella es feliz, tiene un
marido que la protege del exterior. Las Manolas se fueron casando y teniendo
hijos y a las que la vida no les cambia nada, ha sido a las solteronas, que
pasean su soltería por las calles, sin que aparentemente les importe.
Pero el amor de Rosita no es como piensan la Tía y el Ama. Aparentemente Rosita está encantada con su marido el Librero, pero por dentro está resignada, ya que sigue en silencio enamorada de su primo, guardando el secreto de su amor en el fondo de su corazón hasta la muerte. |
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OPINIÓN
PERSONAL La obra en un principio es bastante alegre las
Manolas y el Ama le dan un matiz divertido en la primera parte, pero según
avanza esta se va tornando triste por distintos acontecimientos. En la obra se pone de manifiesto la tragedia que
supone para la protagonista y la gente que la quiere, el hecho de que
mientras todo cambia a su alrededor ella siga soltera y sea señalada de forma
despectiva, ya que en la época en la
que se desarrolla la obra las mujeres solteras no son bien vistas. Esto, junto a su amor no correspondido, crea mucha amargura y tristeza en la protagonista, dando a la obra un final bastante trágico. La obra en general es realista especialmente en las escenas de la vida cotidiana de la época. |
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OPINIÓN SOBRE LA PROTAGONISTA
Durante su juventud Rosita es una joven alegre y coqueta que vive despreocupada y enamorada de su primo. Pero según van pasando los años, nos parece un poco cobarde la actitud de ella, dejando la vida pasar, sin hacer nada para ser feliz. Se recreaba en su propio dolor y llevaba una vida muy oscura sin luchar para salir de esa oscuridad. |
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Autoras: Carmen Góngora, Magdalena Crespo e Izaskun Obispo.
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